Primero nos permitiremos ahondar un poco en las razones por las cuales el mantenimiento de la cubertería debería ser una actividad muy importante a tomar en cuenta en el hogar, para luego ofrecer los consejos sobre su cuidado más elementales e importantes.
Pero, ¿por qué es importante el mantenimiento de los cubiertos?
El mantenimiento de los cubiertos permite evitar la necesidad de estar comprando nuevos elementos en reemplazo de los que puedan estar dañados.
Es una manera de cuidar la salud de la familia: los cubiertos bien conservados, limpios y desinfectados evitan riegos básicos a la salud que van desde evitar que nos lesionemos dientes, labios, lengua o encías al entrar en contacto con ellos hasta transmitir bacterias, óxidos o cualquier otro elemento a nuestras comidas y que puedan ocasionarnos daños en la salud.
Contar con cubertería cuidada refleja orden e higiene: si se tienen cubiertos uniformes, limpios y ordenados, se refleja la imagen de tener una casa limpia y organizada, lo cual es más atractivo para los visitantes y hasta para la familia a la cual le puede ayudar a ofrecer un mejor ánimo.
Aunque suene trivial, contar con una colección muy diversa de todo tipo de cubiertos afecta al mismo cuidado y conservación de estos artículos del hogar porque no permite llevar un orden adecuado de la cubertería y puede traer como consecuencia que muchas piezas de la colección se pierdan sin ni siquiera notarlo.
Además, los cubiertos de distintas familias o colecciones cuando se almacenan juntos pueden dañar otros elementos de otras piezas de cubertería porque los materiales de fabricación de unos y otros pueden ser muy distintos ocasionando desde daños a mangos por el contacto y el roce, hasta la corrosión por las diferencias entre los metales que componen a estos cubiertos.Consejos de cuidado para hacer que duren los cubiertos
Idealmente, todos los cubiertos se deben enjuagar tan pronto como sea posible después de su uso, para evitar que los alimentos ácidos manchen las cuchillas o los dientes.
También se deben secar de inmediato los cubiertos, de esta manera se pueden evitar manchas que se formen en su superficie y posible corrosión de sus hojas, causada por agua dura o residuos de detergente.
Las lavavajillas son aceptables para cubiertos de acero inoxidable, utilizando preferiblemente detergente líquido para lavar platos.
Si los cubiertos muestran una acumulación de marcas blancas con el paso del tiempo, se debe tratar de limpiar con una pasta de bicarbonato de sodio y vinagre, luego se debe enjuagar con agua limpia y secarlos completamente. Estas tareas deberían llevarlo a cabo a menudo.
Evitar limpiar cubiertos plateados en un lavavajillas, debido a que la plata perderá rápidamente su brillo y eventualmente se desgastará. La plata puede incluso volverse negruzca si el sulfuro de plata creado por algunos alimentos no se elimina totalmente. Los diseños intrincados del mango son particularmente difíciles de mantener limpios, pero se debe evitar usar los limpiadores de plata de inmersión, que son duros y pueden eventualmente eliminar la galvanoplastia de plata.
Aunque la baquelita de los mangos es mucho más resistente de lo que parece, todavía pueden verse afectadas por los detergentes para lavavajillas cáusticos, porque aunque puedan ser resistentes al calor, el constante uso de los lavavajillas pueden manchar, decolorar y hasta deformar estos mangos.
Si se cuenta con costosos cubiertos, vale la pena guardarlos en una bandeja de cubiertos de fieltro. Y si se está almacenando su mejor cubertería para usarlos sólo en ocasiones especiales, se deben envolver las piezas en papel de seda libre de ácido y sellar en una bolsa de polietileno, lo que evitará que se oxiden.
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