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Restaurando muebles de terraza

¡Salvados de la destrucción!

Mesa y sillas


¡Qué satisfacción recuperar enseres que otros han desechado, para devolverles todo el esplendor! Muchos amantes del bricolaje dedican sus mejores esfuerzos a esta labor conservacionista, preservando amorosamente del olvido y la destrucción los trabajos artesanales. Como sabemos, a menudo los materiales son de buena calidad, y el empeño alcanza un completo éxito.

Nuestra amiga Fan_1 es una verdadera apasionada del rescate de muebles, a veces en el último minuto, como cuando recogió un baúl que su dueño iba a tirar a una hoguera. También suele buscar enseres abandonados en los llamados puntos limpios, "de donde no se salva nada si no lo encuentra algún chiflado como nosotros", afirma. 1Aquí tenemos su más reciente salvamento!

Aquí vemos los muchos estragos que el tiempo había infligido a la mesa. ¡Nuestra amiga Fan_1 no se dejó desalentar por tan poca cosa!

"Me puse a trabajar", relata nuestra animosa lectora. Una vez retirada la fibra vegetal, había que <strong>lijar exhaustivamente</strong>. "Lijar, tapar los desperfectos con masilla, volver a lijar, poner la imprimación, lijar, pintar, otra vez a lijar... No me repito, hay que hacerlo lijando mucho".

Fan_1 alterna la lijadora y el papel aplicado a mano. Nuestra amiga recortó el respaldo de las sillas, para igualarlas con otras que ya tenía.

Muchos armazones antiguos tienen holguras en las uniones y ensambles, y los clavos que intentaban subsanarlo se convierten en 'enemigos infiltrados': a menudo causan grietas longitudinales que terminan antes o después en roturas. Acertadamente, nuestra amiga Fan_1 retira los clavos con unas tenazas, para después encolar las zonas agrietadas y los ensambles.

Seguidamente, nuestra lectora sella las grietas y desperfectos con masilla, lijando cuidadosamente una vez el producto ha secado.

Toca ahora el turno a los pinceles. Fan_1 recomienda aplicar una imprimación, por lo menos dos capas lijando entre una y otra, antes del esmalte definitivo. "En mi caso fue esmalte acrílico de color blanco hueso de Bruguer, tres manos lijando entre una y otra".

Para tapizar los asientos, nuestra amiga cortó a la medida piezas de aglomerado y las forró con gomaespuma de 2 cm comprada en un taller de tapicería. Después montó una tela que compró hace años, "por fin le di uso".

¡Y aquí tenemos el deslumbrante resultado! "No es nada difícil, sólo hay que hacerlo con pasión", dice nuestra amiga."
Me encanta tener cosas que no son del montón, y para esto el tuneo es perfecto". ¡Tomamos buena nota del consejo!



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