
¿Por dónde se cuela tanto frío?
-El tejado es una de las razones en las que casi nadie repara cuando se plantea por qué hace tanto frío dentro de casa. Nos parece un lugar remoto y al que no hay que prestar especial atención y, sin embargo, vivimos a tan solo unos metros del mismo (sobre todo los que vivimos en pisos superiores). En este sentido, te sorprenderá saber que según estudios recientes casi un 30% de nuestro calor en casa se esfuma por la parte de arriba (techo, cubierta y ranuras aledañas).
-Como sabes, la condensación tiene mucho que ver en que mueras de frío estando en tu hogar; este fenómeno responde al cambio de estado de la materia que se encuentra en forma gaseosa (generalmente vapores) y pasa a forma líquida. Para entendernos, es justo el proceso inverso a la vaporización y uno de los principales enemigos de la calidez en nuestro propio hogar.
Para librarte de la condensación hay varias herramientas a tu alcance: cuando cocines, cubre los recipientes que expulsen vapor, toma duchas cortas en vez de baños o duchas largas o ventila todo lo que puedas el cuarto de baño, después de utilizarlo. Parecen remedios muy sencillos pero os aseguramos que ayudan bastante.
-Además (no seríamos nosotros si no habláramos de estas dichosas visitantes) están las humedades. Son anti estéticas, en muchas ocasiones producen mal olor y, para colmo, pueden desencadenar problemas en nuestra salud. Si vives en un piso de alquiler, comunícale rápidamente a tu casero lo ocurrido y si la casa es de tu propiedad, no dudes en llamar a un profesional para que la revise. Cuanto más tarde actúes, más dinero gastarás en ellas. Hay diferentes materiales que evitan, en la medida de lo posible, las humedades. El pladur, las cámaras de aire intermedias y otros aislantes del mercado pueden conseguir que no pierdas ni calor ni dinero, dentro de casa.
¿Cómo ataco tanto frío en mi hogar?
- Un deshumidificador de aire consta de un aparato que absorbe el aire, lo condensa y acumula en un depósito para vaciarlo no sin antes pasarlo por una 'zona caliente' y así recuperar la temperatura. ¿Ello qué provoca? Exacto: que capte el aire frío, por así decirlo, y lo convierta en aire caliente, ideal para el invierno.
- Otra razón por la que es probable que pases frío en casa puede ser la gestión de la calefacción así como tu manera de vestirte dentro de ella. Si llegas de la calle muy abrigado y te desarropas de una forma brusca, es probable que sientas mucho más frío que si lo vas haciendo poco a poco. Además, evita la ropa demasiado fina si tu hogar no es especialmente acogedor (no se trata de estar muy abrigado en casa y de tener la calefacción muy baja, sino de encontrar el término medio ideal calefacción. Entre 19 y 21 ºC durante el día y dos grados menos de noche).
- Revisa las vantanas de casa y aíslalas si es necesario. Sí, suele dar pereza plantearse este tema, pero es uno de los condicionantes más poderosos que explican el frío y humedad en nuestro hogar. Colocar cortinas gruesas o térmicas, una doble ventana o doble cristal o bien persianas y cortinas gruesas (térmicas) pueden ser soluciones muy eficaces.
Otros trucos para no helarte en tu propia casa
- Cubrir las paredes para mejorar el aislamiento (estanterías, lienzos...).
- Aislar las tuberías de agua.
- Tomar infusiones calientes (son saludables, digestivas y calientan nuestro organismo mucho más de lo que imaginas).
- Ventilar a primera hora del día y, sobre todo, no pasarse ventilando...
- Siempre que tu situación económica lo permita, utiliza termostatos programables.
- Comer 'caliente' y no solo bebidas. Haz sopas, platos con legumbres y otros guisos de toda la vida que se ingieran 'casi ardiendo'. Tu cuerpo lo agradecerá.
- Hacer uso de textiles gruesos: cojines, alfombras, colchas y mantas ¡son más que bienvenidos!.
Te esperamos en el Blog de Vivienda Saludable para completar esta información.
¡Hasta muy pronto!