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Prepara tus paredes antes de pintar y consigue resultados profesionales

Con el tiempo, las paredes de casa pueden sufrir pequeños desperfectos y daños que afectan a la estética de las mismas. Hablamos de golpes, arañazos, manchas, restos de humedades que han permanecido una vez arreglado el problema, pequeñas grietas... Así, en el momento en el que decidimos pintar las paredes, podemos aprovechar para arreglar todos estos daños y conseguir con ello un resultado profesional. 



Preparando la superficie
Antes de empezar a pintar una superficie, ya sea un mueble de madera, una verja de hierro o una pared, lo mejor es comenzar lijando, para eliminar todo tipo de impurezas, golpes y demás desperfectos que pueda tener. Para ello podemos emplear los guantes de velcro para lijar, un producto apto para todo tipo de superficies, que se adapta perfectamente a diferentes formas y nos permite manejar la lija con una mayor comodidad.  



Cómo cubrir arañazos y grietas
Cuando encontramos grietas en el techo o las paredes, sobre todo cuando son muy profundas, lo primero es recurrir a un profesional para que analice el origen de las mismas y, en caso de ser necesario, hacer las reformas oportunas. Sin embargo, cuando no son muy hondas, podemos arreglarlas nosotros mismos, evitando así que el problema vaya a más, y ayudándonos de herramientas como espátulas, llanas, guantes de velcro para lijar...



De este modo, para cubrir este tipo de marcas, vamos a emplear una masilla tapagrietas, que podemos aplicar con una espátula. La idea es retirar previamente los restos de pared que estén sueltos en torno a la grieta, para después ir rellenando poco a poco y en varias pasadas. El objetivo es que se rellene todo el hueco y la masilla quede bien compacta, para evitar que se termine hundiendo y vuelva a aparecer. 





Después, tendremos que alisar la zona con una lija o, mejor aún, con un guante de velcro para lijar, como el que hemos mencionado en el anterior apartado. 



Cómo eliminar gotelé
Otra posibilidad u oportunidad que nos surge al pintar las paredes es eliminar el incómodo gotelé. Antiguamente era muy común que las casas estuvieran cubiertas de gotelé, una opción que no está exenta de ventajas, siendo la más destacada su fácil mantenimiento y el disimulo de manchas y marcas. 




Sin embargo, hoy en día las posibilidades decorativas en torno a las paredes han evolucionado mucho, sobre todo cuando nos encontramos con paredes lisas. Hablamos de papeles pintados, vinilos decorativos, revestimientos, plantillas... Por esa razón, muchas familias se deciden a eliminar el gotelé, una tarea que, aunque requiere de un gran esfuerzo, podemos realizar nosotros mismos siguiendo estos pasos: 

1. Lo primero será humedecer la pared, para conseguir que el gotelé se ablande. También podemos emplear algún producto específico diluido en agua para facilitar la acción. 
2. A continuación, comenzaremos a rascar con ayuda de una espátula para retirar el gotelé. 
3. Si el gotelé es de pintura al temple, tendremos que pulverizar y volver a rascar, hasta dar con el acabado perfecto. Por su parte, si es de pintura plástica, tendremos que aplicar una pasta niveladora para alisar la pared con una llana.
4. Después lijaremos toda la pared para conseguir el mejor acabado, usando el guante de velcro para las partes de más difícil acceso.
5. Por último, antes de pintar aplicaremos una mano de imprimación, para facilitar la adherencia de la pintura. 

En cualquier caso, recordad que antes de empezar a trabajar con vuestras paredes, debéis proteger bien suelos, ventanas, muebles, paredes... ¡Manos a la obra! 
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