Las ventajas básicas de las ventanas de madera son:
- Tienen una enorme capacidad aislante, superior al aluminio y cercana a la del PVC.
- Estéticamente tienen un acabado con mucho más estilo.
Entre las desventajas de ventanas de maderas se encuentran:
- El precio, ya que suele ser bastante elevado.
- Se trata de un material inflamable.
- Necesitan un mayor proceso de mantenimiento que, además, también es más costoso, ya que su deterioro es más rápido. Así, en caso de no tratarse bien pueden surgir problemas como que la madera se pudra o que aparezcan insectos. Por otro lado, la humedad y demás condiciones climáticas tienen efectos sobre la madera, que puede dilatarse o curvarse.
- La necesidad de talar árboles para su elaboración, ya que se fabrican con la parte del tronco que está bajo la corteza.
¿Qué tipos de madera podemos usar? Encontramos dos opciones:
- Maderas duras. Son las que se obtienen de árboles caducifolios, con un crecimiento más lento, por lo que son más caras (nogal, fresno, álamo...). Su tratamiento es más complicado. Estéticamente destacan porque tienen más vetas y mayor variedad de colores.
- Maderas blancas. Provienen de coníferas y árboles de hoja perenne (pino, ciprés, abeto...). Son muy abundantes y la madera es menos resistente, por lo que son más fáciles de manejar y más económicas. Suelen estar poco veteadas y lo normal es que sean de tonos claros.
De este modo, si no os convencen las ventanas de madera pero sí su estética, hoy en día encontramos en el mercado modelos de ventanas de PVC con acabados en madera.
Aquí podéis encontrar más información sobre las ventanas de madera...
KÖMMERLING Vivienda Saludable

www.viviendasaludable.es