1. La capacidad es lo primero que vamos a valorar, y va a depender del número de personas que seamos en casa. Si tenemos niños pequeños es conveniente coger una de gran capacidad, si no queremos estar todo el día poniendo lavadoras. Además, el gasto en agua y en luz será mucho menor.

2. Los materiales con los que esté fabricada influirán en su durabilidad. Así, debemos escoger modelos fabricados con plástico grueso o vidrio templado, es decir, un tipo de vidrio que está procesado por tratamientos térmicos y químicos que mejoran su resistencia y seguridad.
3. La garantía también es fundamental, ya que contar con una prolongada nos puede evitar un gran disgusto en el caso de que tengamos algún problema con la lavadora.
4. El número de programas de lavado es otro de los factores que podemos tener en cuenta a la hora de escoger entre uno u otro modelo. ¿En qué nos va a ayudar esto? Gracias a las diferentes opciones del motor conseguiremos proteger nuestras prendas, sobre todo las de tejidos más delicados, lavándolas en las condiciones que ese tipo de textiles requieren.

5. ¿Cuánto espacio disponible tenemos? Por lo general, las lavadoras suelen tener un tamaño similar, aunque nunca está de más medir el hueco disponible para asegurarnos de que nos va a entrar el modelo escogido.
6. Tal y como hemos comentado en alguna ocasión, el exceso de ruido en casa puede derivar en problemas como dolores de cabeza, estrés... Por esa razón vamos a intentar escoger modelos de lavadoras silenciosos. En la etiqueta de eficiencia energética vendrá indicado el nivel de decibelios que emite.
7. Que nuestra lavadora posea un sistema de auto-limpieza nos quitará muchos quebraderos de cabeza.

8. ¿Qué pasa con el diseño? Si necesitamos una de gran capacidad, lo mejor es hacernos con una lavadora de carga frontal. Por su parte, las de carga superior son más económicas, y son perfectas para las personas que sufren de problemas de espalda.
9. Si nos hemos dejado seducir por las ventajas de la domótica, podemos adquirir una lavadora que se ajuste a este tipo de sistemas, y que ofrezcan ventajas como los lavados ultrarrápidos y eficientes, la distribución de prendas en el tambor, programas de vapor...
10. Por último, no debemos olvidarnos de la eficiencia energética de la lavadora, que encontraremos definida en su etiqueta. Así, lo recomendable es adquirir una de clasificación A que, aunque pueda suponer un mayor coste ahora, conseguiremos amortizar con el tiempo.
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