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¡Espejos como nuevos!

No hace falta ser narcisista para tener espejos en casa. Realmente no solo son un elemento útil para poder ver qué tal nos queda el look que nos hemos puesto, cómo nos estamos maquillando o afeitando, o para hacernos originales 'selfies', sino que son una pieza decorativa en sí misma.  Además del espejo del baño, el que podríamos decir que es 'imprescindible', se suele contar con uno, grande, en el dormitorio principal y, luego, otros de distintos tamaños diseminados por el resto de la casa simplemente para vestir alguna pared o para dar amplitud a alguna estancia. 



A pesar de su utilidad, los espejos tienen un par de inconvenientes que hacen que en ocasiones se decida no colocarlos en todos los sitios que se desearía:  son extremadamente frágiles y se ensucian con facilidad. Te animamos a que estos dos pequeños 'peros' no te frenen a la hora de llenar de espejos tu hogar. Para ello te traemos unos consejos para que tengas los que tengas y pase lo que pase, siempre estén como nuevos. 

Cómo limpiar los espejos (y que duren limpios)

La superficie pulida y brillante que es un espejo en sí hace que la suciedad, el polvo y las huellas se pueda impregnar en ellos de forma muy fácil. Existen productos específicos limpiacristales que se pueden usar para limpiarlos, pero hay otros remedios caseros más eficaces que, además, permiten que esos 'enemigos' se mantengan alejados más tiempo.

Limpiar el espejo del baño

Este espejo es el que más suciedad acumula puesto que está expuesto a salpicaduras de agua, de jabón o de pasta de dientes, por lo tanto necesita una limpieza más en profundidad. En una esponja, echa un poco de jabón neutro, otro poco de agua y limpia con ella toda la superficie del espejo. Después, usa una rasqueta limpiacristales, de arriba a abajo, y elimina los restos de jabón. Por último, seca con papel de periódico o con una gamuza de microfibra para no dejar restos.

Un truco extra de limpieza, desinfección y que te ayudará, además, a que no se empañe el espejo cuando salgas de la ducha consiste en rociar con un spray su superficie con una mezcla de 3 partes de agua por una de vinagre blanco y secar, después, con un paño limpio.

Limpiar el resto de espejos de la casa

En los demás espejos que hay por la casa las huellas y, sobre todo, el polvo, son los enemigos número 1. Para quitar el polvo y que tarde más en adherirse al espejo, la solución de agua y vinagre mencionada antes es muy eficaz, junto con el papel de periódico para el secado. Si lo que queremos es eliminar huellas, algo corriente en espejos a la altura de las manos de los peques de la casa, conviene limpiarlos con una mezcla de agua con un chorrito de alcohol.


Espejos rotos: todo tiene solución (o casi todo)

Los espejos son frágiles y las roturas por golpes o caídas son inevitables. Si tu espejo se ha resquebrajado en varios pedazos, no te vamos a engañar, es irreparable, pero siempre puedes reutilizar esos restos de cristales para algún trabajo manual o, incluso, para crearte espejos algo más pequeños. Con mucho cuidado solo tendrás que lijar los bordes de esos fragmentos de espejo con una lija fina para quitarles las partes cortantes, pegar un cartón por uno de los lados y, sobre él, fijar una cuerda que te servirá para colgar tu nuevo espejo de un clavo.


Si la rotura del espejo ha sido por los bordes o simplemente se te ha creado una grieta, puedes aprovechar la ocasión para darle un nuevo aire al espejo pegando algún vinilo decorativo en la zona de la rotura tras fijar el pedazo suelto o tapar las grietas con los elementos decorativos que prefieras: guirnaldas, rafia, flores, pan de oro, conchas...



Marco nuevo, vida nueva 

En ocasiones el cristal en sí que compone el espejo no se ha estropeado pero sí el marco donde lo tenemos insertado. Los que más 'sufren' en este sentido son los de madera puesto que es un material sensible a la humedad que se pica con facilidad. Para arreglar una rotura en un marco de madera, hay que limar las partes dañadas con papel de lija, decapar, rellenar los huecos con pasta de relleno especial para maderas, volver a repasar la parte con la lija y, finalmente, pintar o barnizar. 

Si el marco de madera solo está desgastado por el paso del tiempo, se le puede dar una nueva vida sin complicaciones pintándolo. La forma más sencilla es usar las populares chalk paint o pinturas de efecto tiza que se suelen aplicar directamente sobre la madera sin tener que tratarla. Si queremos darle un aire un poco más romántico o rústico al acabado de esa pintura, podemos frotar con un estropajo de aluminio algunas partes una vez seque. 



Como ves, mantener los espejos en perfecto estado o darles un aire nuevo aprovechando, incluso, su deterioro, es mucho más fácil de lo que pensabas.

Te esperamos en el próximo post de Vivienda Saludable con muchos más consejos. 
 
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