Vivienda Saludable Idea guardada 41 veces
La valoración media de 244 personas es: Muy buena

¿En qué convertir mi terraza después de cerrarla?

Seguramente la mayoría de nosotros desearíamos contar en casa con una gran terraza donde disfrutar de agradables comidas y cenas entre amigos, siestas enriquecedoras o tardes de lectura. Sin embargo, la realidad es que la mayor parte de los hogares cuenta, a lo sumo, con un pequeño espacio exterior anexionado al salón, que al final termina convirtiéndose en un ‘trastero’ improvisado. De ahí que, tarde o temprano, aparece la gran pregunta: ¿cerramos la terraza? 


 


¿Por qué deberíamos responder “SÍ”? 

A pesar de renunciar a ese rincón al aire libre, lo cierto es que ganaríamos muchísimas ventajas: 

- Aislamiento: podemos aprovechar la reforma para instalar nuevos cerramientos con mayor capacidad aislante que el actual. Así, desde Vivienda Saludable recomendamos escoger perfiles de PVC, con doble acristalamiento y cámara de aire, pues ganaremos en aislamiento térmico y acústico. 

- Útil todo el año: ese espacio que mantenemos cerrado durante meses acumulando polvo, ahora se puede convertir en parte del salón, en un despacho bien iluminado, en un rincón de juegos…

- Amplitud: un salón pequeño y mal aprovechado puede ganar unos pocos metros cuadrados incluyendo la terraza en él, pero muchos más desde un punto de vista visual.

- Luminosidad: la luz que hasta ahora tenía que entrar a través de la terraza y atravesar la puerta de la misma, ahora se ‘colará’ directamente en el salón a través de las ventanas.

- Seguridad: los cerramientos reducen las posibilidades de acceso a la vivienda.

¡La cerramos! Y ahora, ¿qué podemos hacer con ella? 


Si habéis decidido cerrar la terraza, entonces habéis ganado un espacio extra que podéis convertir en todo aquello que hasta ahora no podíais disfrutar por la falta de estancias. ¿Vemos algunas ideas? 

- Un rincón de lectura y descanso, relajante y confortable, que aproveche la cercanía a la ventana y, por tanto, la entrada de luz natural.



- Una sala de juegos, donde los peques puedan disfrutar de horas de entretenimiento, mientras les podemos ‘vigilar’ desde el salón. 

- Un espacio de trabajo o estudio. En este tipo de zonas, la iluminación es fundamental, por lo que qué mejor que este rincón para convertirlo en nuestro despacho.



- Almacenaje extra: podemos instalar armarios a los dos lados, muebles bajos, bancos con almacenaje… 

- Una zona de comedor. Si vuestro salón es demasiado pequeño y hasta ahora no habíais podido acondicionar una zona para comer, este puede ser el mejor espacio para ello.



- Unir la terraza directamente al salón, para hacerlo más amplio.

¿Por qué idea os decantáis más? Recordad que podéis encontrar más consejos para vuestro hogar en el blog de Vivienda Saludable. 
 
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
¿Qué te ha parecido esta idea?

Recomendamos