Limpieza de un antiguo celemín de grano
Sección: restauracion > restauracion de muebles | Autor: Redacción/facilisimo.com | Leído: 1.292 |Comentado: 2
Los enseres antiguos son objetos muy apetecidos por los decoradores: rústicos, singulares, a menudo fabricados en buena madera, se convierten en adornos fuera de lo corriente y con un especial atractivo. Si nos preguntaran los requisitos del artilugio ideal, probablemente diríamos que debe ser de tamaño medio, fabricado en madera, y apto para nuevos usos.
Los tres factores se cumplen en un antiguo celemín de grano, que nos han confiado para restaurar. Después de sopesar todas las opciones, hemos decidido realizar una meticulosa limpieza, sin abordar de momento la recomposición de las tablas rotas. Los estragos del uso continuado aumentan la belleza de este viejo y sufrido utensilio de medida.
Los productos y materiales que vamos a utilizar, con el protagonista de la tarea. Tras varias consultas a expertos restauradores, hemos decidido proceder a un decapado, aunque la madera del celemín no está pintada ni barnizada. Dado que el líquido decapante es muy abrasivo, recopilamos todos los elementos de seguridad, empezando por las gafas y los guantes.
Examinamos detenidamente el utensilio. El fondo ha sufrido varias roturas, consecuencia de las incontables veces que sería arrojado después de volcar el grano en la bolsa del comprador.

Para mayor seguridad nos ponemos dos pares de guantes, dado que el decapante puede destruir el vinilo de los guantes sanitarios.

Tras extender el decapante con el pincel, lo dejamos secar un rato, y emprendemos una larga y concienzuda limpieza con lana de acero.

Nuestra labor tiene una recompensa inesperada: al eliminar la capa de roña y grasa, aflora la inscripción original que indicaba los litros del celemín.
Después de soplar a conciencia para eliminar el polvillo de lana de acero, completamos la limpieza con un paño humedecido en disolvente.

Llega el turno del acabado definitivo con cera artesanal. La hemos calentado al baño maría para que empape bien todos los resquicios.
Hemos finalizado el tratamiento de este bonito utensilio de medida. Dejaremos que la madera se nutra bien hasta el día siguiente, y entonces la abrillantaremos con una gamuza. Nuestro celemín quedará listo para sus nuevas funciones, como singular y decorativo soporte de libros en el salón.
¿Te gustaría añadir tu opinión, fotos o vídeos?
Crea una cuenta gratuita o inicia sesión (si ya eres miembro)
2 comentarios
bonito trabajo felicidades gracias por compartir
▪ Problema al pintar una cama clara [Leído 539]
▪ Ahora le toca a esta mesita velador. [Leído 12171]
▪ QUITAR EL GOTELE [Leído 1436]
▪ Un museo de herramientas tradicionales (Leído 1639)
▪ Básculas, pesos y balanzas (Leído 864)
▪ Restauramos un especiero antiguo (Leído 795)