Los sifones se deterioran frecuentemente, sobre todo los más antiguos, produciendo goteos continuados que provocan un gasto de agua innecesario. Cuando sucede este tipo de inconveniente, lo mejor es cambiarlos por otros más modernos y de materiales más resistentes y duraderos. Desde hace algún tiempo se han sustituido los antiguos modelos de tipo 'S' tumbada y de plomo por los más modernos de tipo 'Botella' y de PVC.
Aún en muchos hogares existen modelos de plomo. Si observas que empiezan a deteriorarse, reemplázalos por unos nuevos de PVC, y así te evitarás muchos problemas.
Por supuesto hay que saber que los sifones de PVC, o de cualquier otro material plástico, pueden estropearse con ciertos productos químicos, tales como disolventes, o también rajarse si se llega a helar el agua en su interior. Aún así son mucho más duraderos que los de metal.
Cómo hacerlo
Para cambiar el viejo sifón por uno nuevo es necesario seguir estos pasos:
1. Quita el trozo de tubería antiguo.
2. Para ello es necesario cortar el plomo con una sierra de metales.
3. A continuación separa el sifón del desagüe, aflojando la tuerca grande que le une a la tubería.
4. Es importante saber el diámetro de las tuberías, ya que gracias a esa medida podremos adquirir las piezas adecuadas y conseguiremos realizar correctamente el nuevo empalme.
5. Se puede unir el sifón nuevo directamente al desagüe. Para ello debes utilizar una pieza con rosca que permita unir los elementos de PVC y plomo. Es decir, por un lado el sifón al desagüe y, por el otro, a través de la propia tubería, a la antigua de plomo.
6. Intenta realizar el empalme entre el plástico y el metal lo más cerca de la cañería que sale de la pared o el suelo.
Es importante adquirir junto al sifón alguna junta de goma, cinta de teflón, por si fuera necesario ajustar algún empalme, y las correspondientes piezas con rosca necesarias para los empalmes.