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Sencilla repisa de productos

El alambre, un material práctico, barato y de sencillo manejo

El alambre es un material que ofrece numerosas utilidades en el bricolaje. Habitualmente lo vemos en las ferreterías sin prestarle apenas atención, ignorando que puede contribuir en muchos diseños funcionales y atractivos. Además de su módico precio, el alambre se maneja fácilmente con herramientas tan comunes como los alicates.

 

La combinación del alambre con la madera nos permite fabricar elementos de aire ‘retro’, con sabor a decoración tradicional, que hoy resulta muy apreciado. Vamos a comprobarlo montando una sencilla repisa para los productos del taller. El estilo de casa antigua se completa con los clásicos tornillos de ranura, no olvidemos este convincente detalle.

 

 

 

 

 

Los materiales y herramientas que utilizaremos para hacer una sencilla repisa de productos. La madera proviene de una caja de dulces artesanales, y hemos comprado dos rollos de galvanizado en grosores diferentes. Cada rollo cuesta unos 60 céntimos.

La tapa consta de tres listones unidos al dorso, lo cual nos facilita el trabajo. Con la sierra japonesa tenemos en un momento el ‘desglose’.

Encolaremos las dos tablas mediante espigas o tubillones. Antes ponemos unas puntillas que hacen más cómoda la tarea.

Hacemos los taladros con la broca del 6, cuidadosamente, ya que va algo justa para el grosor de las tablas, y vertemos cola en los agujeros.

Colocamos las espigas y las introducimos con el martillo, después de invertir la pieza para no golpearla en vertical.

Mientras dejamos secar la cola, preparamos el rollo de alambre. Un tubo recio, del grosor de los frascos a almacenar, nos servirá para dar el diámetro adecuado a los aros. El alambre galvanizado de cierto grosor tiene una tenaz propensión a conservar su forma inicial, de modo que convendrá hacer agujeros en el tubo a fin de asegurar los extremos. En caso contrario, las vueltas serán tan inmanejables como un muelle.

Domesticado ya el alambre, escogemos los tramos más limpiamente curvos y cortamos con el alicate normal la medida apropiada. Seguidamente haremos un bucle para los tornillos en cada extremo, con el alicate de bisutería. En esta fase lo más importante es no torcer la circunferencia, que será la parte vista del alambre.

Sujetamos los tres aros en la repisa con tornillos de ranura de cabeza plana, alternando el atornillador eléctrico y el manual.

Y de esta manera tan sencilla hemos reciclado parte de un embalaje de madera, aprendiendo de paso a utilizar el alambre, un material realmente barato y sumamente práctico.



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