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Aprende a realizar un mini closet de ropa blanca

Montar muebles es sencillo con maderas cortadas

Armario fabricado con tablero contrachapado y malla de alambre


 

Aprender a realizar un mini closet es una buena manera para ejercitar tu afición por el bricolaje. Además !Qué agradable es tener la ropa blanca de casa ordenada y perfumada! Para ello, lo mejor es destinarle un sitio propio, el clásico ropero. A menudo las casas modernas ofrecen pocos armarios, y tampoco tenemos los techos altísimos de las casas antiguas, que permitían mucho espacio de almacenaje arriba en los maleteros. La solución más razonable hoy día es buscar un hueco libre, y fabricarnos un armario a la medida.

 

Actualmente quedan pocos carpinteros que trabajen para las familias a la antigua usanza, y en cualquier caso los encargos a medida resultan caros. Pero con algo de maña podemos mini closet para nuestra casa. Es una tarea sencilla, que se facilita mucho si un almacén de madera nos corta las tablas, y tenemos herramientas adecuadas para realizar el montaje. En este caso, las mordazas de resorte y el atornillador.

 

Para comenzar a realizar el mini closet primero debemos hacer un dibujo del proyecto, que nos permitirá apreciar las medidas y tantear muchos detalles del diseño. Haremos el armario de tres baldas, y dejaremos en la parte inferior un hueco generoso, donde colocar una cesta de mimbre.



El primer paso es elegir el sitio y medirlo. En este caso hemos decidido aprovechar el hueco de la escalera. Ofrece anchura suficiente, bastante fondo, y toda la altura que podamos necesitar: admite perfectamente un mueble con capacidad sobrada para guardar la ropa blanca de la casa.

Encargando el corte de las tablas al almacén, conseguiremos fácilmente el kit que necesitamos. Para fabricar nuestro armario hemos decidido emplear el tablero contrachapado, material económico y ligero, que puede pintarse bien.

Ahora procederemos a montar la caja exterior del ropero. La manera ortodoxa es acoplar dos piezas en L y unirlas después, igual que se hace con los marcos de los cuadros.

Para ensamblar tableros de cierto tamaño, las mordazas de muelle son una eficaz ayuda cuando se trabaja solo, dado que podemos ajustarlas con una mano. A pesar de su reducido tamaño ejercen una prensión potente.

Hacemos unos taladros pasantes para facilitar la inserción de unos tirafondos, cuya función será conferir firmeza a la unión de las tablas, de modo que la cola trabaje correctamente. Avellanando los taladros dejaremos la cabeza de los tornillos enrasada en la madera.

Primero encolaremos los cantos, y pondremos en cada lado tres tirafondos, para mantener la tensión que requiere el adhesivo. Al revés que en la madera normal, todos los lados del contrachapado son aptos para encolar.

Ahora reforzaremos los ángulos con un procedimiento muy sencillo, pero sumamente robusto y eficaz. Se trata de encolar listones de sección cuadrada por el lado interno de las aristas. Añadiendo un peso imperceptible conseguimos fortalecer cabalmente la estructura del armario.

Esta unión es muy sólida, y podremos detectarla oculta a las miradas inquisitivas incluso en las elegantes cómodas de ebanistería. Con ese refuerzo, nuestro armario resistirá sin inmutarse los desplazamientos cuando haya que limpiar debajo.

Una vez montadas por separado las dos piezas de la caja, las presentamos y seguimos comprobando la unión con la escuadra. Nuevamente nos ayudamos de las mordazas de resorte, que se han revelado como una ayuda fenomenal para este tipo de montajes.

Ahora ya sólo falta encolar las superficies a unir, y atornillarlas también con los pequeños tirafondos. En esta fase aplicamos cómodamente la necesaria presión mediante un tensor elástico, que aprendimos a montar en este reportaje.

Al fabricar muebles hay que tener presente el rodapié del tabique: debemos salvarlo de la manera más sencilla y funcional. Aquí lo solucionamos montando patas torneadas; van unidas con espigas encoladas, que encajamos en suelo del armario haciendo taladros pasantes.

Con listones más pequeños añadimos los soportes para las baldas, cortadas en tablero DM. Es un material liso, muy apto para guardar ropa delicada. Los listoncillos de sujeción van encolados y atornillados a los paños laterales.

Para el fondo de nuestro armario hemos escogido el tablex. También lo hemos encargado a la medida en nuestro almacén de madera, y lo clavamos con pequeñas puntillas.

Como sugiere la fotografía, la herramienta fundamental para montar los soportes de las baldas es el nivel. Los listones que sujetan cada balda deben estar nivelados y a la misma altura, de ese modo se reparten el peso en su totalidad y trabajan correctamente.

La estructura del armario está ya completada. Sólo falta la puerta, que haremos montando malla de alambre en un marco de listones de pino. Dado que la puerta será la parte más visible del armario, hemos escogido para realizarla una madera más “vestida”.

Finalmente hemos colocado a la puerta un tirador adecuado al estilo del mueble, así como dos imanes por dentro del marco. Sólo falta pintar el ropero, y llevarlo a su emplazamiento definitivo.

Ya tenemos nuestro armario recién estrenado ejerciendo cabalmente sus menesteres. La puerta de malla permite ver cómodamente el interior.

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