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Recupérate de los gastos de las vacaciones con estos consejos

Mucho se habla de la famosa ‘cuesta de enero’, pero ¿qué pasa con la de septiembre? De hecho, incluso nos atreveríamos a decir que es la más dura del año, pues sumamos a lo que hemos gastado durante las vacaciones la larga lista de cosas que comprar para la ‘vuelta al cole’. Esto último difícilmente podemos evitarlo, y lo de las vacaciones, gastado está (y oye, muy bien gastado y disfrutado), así que nos toca tirar de por aquí y por allá para limitar nuestros gastos y recuperar nuestro ritmo de ahorro.


 

1. Las facturas.

Si hay algo bueno de la cuesta de septiembre con respecto a la de enero, es que no hay subidas en las principales facturas (luz, gas…). Pero, aún así, siempre es buen momento para empezar a aplicar ciertos cambios o hábitos que eviten el derroche. Así, hoy anotamos algunas opciones:

- Cambiar los grifos de casa por modelos más eficientes (monomandos, termostáticos, perlizadores…aquí podrás encontrar más información sobre ellos) y termostatos en las duchas para ahorrar en el consumo de agua. 

- Septiembre puede ser un buen mes para cambiar de proveedores, encontrar ofertas…

- Revisar la factura de la luz, pues puede que tengamos contratada una potencia mínima superior a la que necesitamos. Aunque lo que verdaderamente hace daño a nuestro gasto en luz son costumbres como el stand by, no emplear el calor residual de la vitrocerámica y el horno y no aprovechar la luz del sol durante el día.

- Aunque nos resistamos a creerlo, en breve estaremos encendiendo la calefacción para calentar nuestras viviendas, así que nunca viene mal recordar algunos consejos para hacer un uso eficiente de la misma: mejorar el aislamiento con soluciones fáciles como alfombras, cortinas opacas…, mantener una temperatura máxima de 21º durante el día y 18º durante la noche, ventilar por las mañanas, poner burletes en las puertas y emplear un termostato para controlar mejor el consumo.


 

2. La compra

Admitámoslo, todos (o la gran mayoría) nos hemos pasado comiendo estas últimas semanas de verano, así que toca ponerse las pilas con el menú semanal. Y esto nos viene muy bien, porque significa que vamos a sacar de la lista de la compra todos esos caprichos que engordan la cifra total y, de paso, nuestro cuerpo. Además, otros trucos para ahorrar en comida son:

- Preparar el menú de toda la semana por adelantado y, con él, hacer la lista de la compra, para ir a tiro hecho.

- Hacer la compra por Internet, lo que nos ahorra las tentaciones y nos permite controlar cómo va subiendo la factura.

- Nunca ir a hacer la compra con hambre, pues todo lo que veamos nos resultará de lo más apetecible y terminará en el carro.

- Hacer uso de esos tickets de descuento que a veces acumulamos para después tirar sin usar. Y, si compras por Internet, buscar códigos descuento.


 


3. En el día a día

Además de los consejos anteriores, hay ciertas claves del día a día que podemos asumir como propias para no derrochar ni un euro…

- Llevar el tupper al trabajo, en vez de comer fuera. Además, esto ayudará también a afrontar la pérdida de los kilos ganados en las vacaciones.

- Si te has propuesto hacer ejercicio, opta por actividades al aire libre y, por tanto, gratuitas: montar en bici, salir a correr…

- Realiza una conducción eficiente y responsable: mantén una velocidad moderada y constante, no revoluciones el coche, usa el freno del motor y respeta la distancia de seguridad para evitar frenazos. Y, por supuesto, siempre que puedas, recurre al transporte público.

- Empieza el ‘nuevo’ año planificando y controlando tus finanzas con un control de gastos compartido con toda la familia.
 

Esperamos que estos consejos te ayuden a dar un respiro a tu economía tras las vacaciones. ¡Nos vemos en el siguiente post de Vivienda saludable!

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