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¿No puedes con los malos olores de las tuberías? Acaba con ellos con estos consejos

Sencillas pautas de limpieza y mantenimiento

Los malos olores siempre son desagradables, pero los que salen por los desagües lo son todavía más. Esto se debe a la manía que tenemos de utilizar las tuberías como cubos de basura y, también, aunque en menor medida, al clima, dependiendo de si es cálido o lluvioso. Para evitar que nuestras instalaciones se deterioren cada vez más debemos conocer cuáles son las mejores soluciones.



 

Como el clima no depende de nosotros ni tenemos manera de controlarlo, debemos terminar con los malos hábitos que sí están en nuestras manos. Para ello te damos una serie de pautas muy sencillas sobre limpieza y mantenimiento, con las que conseguirás que estos problemas terminen de una vez por todas.

En primer lugar: limpiar los sifones. Aunque estos consiguen neutralizar los malos olores, también hay que limpiarlos. En ellos se pueden quedar residuos que hay que retirar, extrayendo el tapón de limpieza.

Un caso que puede darse es que cuando se vuelve a abrir la llave de paso del agua, después de una larga temporada cerrada, pueden subir malos olores al exterior. Esto pasa porque el nivel de agua de los sifones se evapora y se abren paso los gases del desagüe. Nuestro segundo consejo que sirve para acabar con este olor es, solamente, volver a abrir la llave de paso y el agua arrastrará el hedor.

En tercer lugar, si estamos acostumbrados a verter los desechos, como decíamos antes, por los desagües, es normal que se produzcan obstrucciones. Muchas veces los malos olores son resultado de entaponamientos que provocan la acumulación de residuos dentro de las instalaciones.

Una cuarta sugerencia para evitar estos olores es desatascar las tuberías con sosa cáustica, que es un producto químico también conocido como hidróxido de sodio. Con 200 mg de este producto diluidos en dos litros de agua hirviendo se puede arrastrar cualquier obstáculo. Pero, ¡atención! Hay que tener mucho cuidado con su manipulación porque es altamente tóxica.

Por último, te proponemos un remedio casero. Cuando no conseguimos eliminar el olor de ninguna manera te recomendamos esta idea, que suele ser infalible y que consiste en mezclar: 200 ml de vinagre, 500 ml de agua y 100 g de bicarbonato ,y echar la mezcla por el desagüe. A continuación, verteremos agua hirviendo.

Esperamos que el caso no sea grave, o al menos no tanto como para no poder remediarlo con alguno de nuestros trucos. Si se trata del caso contrario y ninguno de estos consejos acaba con el hedor, es recomendable llamar al fontanero. ¡Hasta el próximo post!

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