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Cómo convertir un cajón en una estantería



La entrada de casa puede convertirse en un espacio bastante complicado a la hora de decorarlo. A veces tiene una distribución un tanto peculiar, un reducido tamaño, o directamente, es un pasillo largo y estrecho.

Estas características nos condicionan en muchas ocasiones poder decorar con unas u otras piezas decorativas. Pero si hay algo que la gran mayoría busca a la hora de decorar su entrada es, por un lado, un bonito diseño decorativo y por otro, que sea lo más práctica y funcional posible. Tanto si tu entrada es pequeña o tienes un pequeño rincón que necesita algún mueble auxiliar siempre puedes conseguir piezas totalmente adaptadas a tus necesidades.

En este artículo te mostramos cómo convertir un cajón en una estantería que junto a una antigua mesita renovada han conseguido crear un rincón totalmente personalizado y exclusivo.



Si quieres ver el proceso de transformación con todo tipo de detalle a continuación te muestro el paso a paso.

Paso a paso



Como se puede apreciar en la foto este cajón pertenece a un mueble mural antiguo de salón. Es un cajón de melamina con una moldura en el frente y dos tiradores metálicos.

Tiene unas medidas de 43 cm de ancho por 74 cm de alto. Un tamaño perfecto para convertirlo en una estantería donde colocar diversos objetos.



Retiramos la moldura donde se encuentran los tiradores para dejar el frente totalmente liso como el resto de laterales. Limpiamos bien con agua y jabón y secamos con un trapo limpio.

A continuación, pasamos una lija fina sobre la superficie y limpiamos con un trapo el polvo resultante de lijar. Ahora ya tenemos nuestra superficie de melamina preparada para poder pintar.



Para pintar el cajón hemos elegido la pintura iridiscente en color Black Blue mate de Liberon. Es una pintura que no necesita imprimación y podemos aplicarla sobre madera, melaminas o metal. Es resistente a las manchas y a los golpes.

La pintura iridiscente dependiendo de la luz desprende unos sutiles efectos irisados que aportan un toque elegante y distinguido a la pieza.



Aplicamos una primera capa con brocha para después pasar un rodillo de espuma flocada para dejar un acabado más profesional. Dejamos secar durante seis horas.

Transcurrido este tiempo aplicamos una segunda capa y dejamos secar durante doce horas. Esta pintura necesita tener cuidado de no dar golpes o dejar manchas al menos durante veinte días que es el tiempo que necesita para conseguir su máxima resistencia.



Pintamos también los laterales interiores del cajón del mismo modo que lo exteriores, aplicando dos capas y respetando el tiempo de secado entre capa y capa.



Para las baldas de la estantería hemos cortado dos maderas de pino natural que pintamos con la misma pintura que el cajón. El ancho de la estantería es de diez centímetros, alguno menos que el fondo del cajón.



El interior del cajón que será el fondo de la estantería lo vamos a forrar con un papel pintado en blanco y negro de motivos adamascados. Hemos elegido este papel por dos motivos principalmente:

El diseño en blanco y negro combina perfectamente con la pintura negra del cajón.

Es el mismo papel pintado que utilizamos en nuestra mesita renovada (Ver aquí) y que acompañará a la estantería como parte del conjunto.

Tomamos medidas del fondo y cortamos el papel teniendo en cuenta que los motivos del diseño queden centrados.



Para pegar el papel hemos utilizado un adhesivo especial para papeles pintados que ya está preparado. Es muy fácil de usar y nos evita tener que estar preparando la cola.

Con una brocha extendemos el adhesivo por todo el fondo del cajón y a continuación pegamos el papel. Con ayuda de un trapo o un depresor de madera plana presionamos con cuidado para no dejar ninguna burbuja de aire o arrugas en el papel.



Para sujetar las baldas hemos utilizados unos pequeños soportes tipo tornillo que se clavan en los laterales y soportan bastante peso. Una vez colocados los soportes ya podemos colocar las baldas en la estantería.

Se han colocado a diferentes alturas para crear huecos de varios tamaños donde colocar objetos variados dependiendo de sus medidas.

Resultado final












Como podéis comprobar no es necesario complicarse demasiado buscando el mueble auxiliar perfecto para tu pequeño rincón o entrada de casa. Además, podemos ahorrar bastante dinero reciclando piezas que por su tamaño son perfectas para el lugar donde queremos colocarlas.

Espero que con esta idea para convertir un cajón en una estantería os animéis a reciclar los cajones que ya no os sirvan. Conseguiréis estupendas piezas totalmente nuevas y originales para decorar vuestro hogar.
Muchas gracias por tu visita



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Fuente: este post proviene de Delanina, donde puedes consultar el contenido original.
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